Los problemas de pareja suelen ser más complejos que los de otro tipo de relación. Las emociones implicadas son más intensas debido al importante papel que juega la otra persona en nuestra vida, que hace que cualquier conflicto o dificultad nos pueda generar grandes sufrimientos.
Al inicio, el enamoramiento y la pasión dirigen, pero tras las fases iniciales toca construir pilares de lo que será un proyecto común, mostrarse al otro y fortalecer el compromiso. El paso del tiempo, la convivencia o la rutina a veces desayuda y trae conflictos que hay que afrontar o confrontar.
La importancia está en el reconocimiento por ambas partes de la existencia de un conflicto e implicarse activamente en su solución.
